Una selección fácil de entender ayuda a tus clientas a encontrar lo que buscan. Antes de ampliar tu surtido, organiza las referencias que ya conoces y observa qué necesidades aparecen con más frecuencia en tus conversaciones.
Empieza por la ocasión de uso
Pregunta qué tipo de prenda busca tu clienta y cuándo quiere usarla. Revisa las categorías del portafolio —como fajas, leggings, bras, panties, bodies y accesorios— y confirma las características de cada referencia en la tienda.
Ordena las referencias por tipo de producto
Agrupa los modelos de una misma categoría y ordénalos por su código SMI. Así podrás localizar una referencia con más facilidad cuando una clienta vuelva a preguntarte por ella.
Construye una lista clara de variantes
Anota por separado referencia, color, talla y cantidad. Consulta la guía de tallas y la información de compresión de la ficha cuando corresponda; evita asumir que todas las prendas de una categoría son iguales.
Escucha antes de sumar nuevas opciones
Registra las preguntas frecuentes y las variantes que tus clientas solicitan. Usa esa información para conversar con tu asesora sobre tu siguiente selección, de acuerdo con la disponibilidad y las condiciones de tu cuenta.
Presenta una vitrina fácil de recorrer
En tus materiales de venta, reúne prendas similares, utiliza fotografías de la misma referencia y destaca el código. Ofrece una siguiente acción clara: consultar una talla, revisar la disponibilidad o pedir acompañamiento.
Tu lista antes de preparar el pedido
- Referencias identificadas por código SMI.
- Tallas, colores y cantidades confirmados.
- Características revisadas en la ficha de producto.
- Disponibilidad y condiciones consultadas con tu cuenta B2B.
Explora los catálogos STAGMI o ingresa a tu cuenta para preparar tu selección. Si aún no eres cliente, puedes solicitar tu vinculación.
